Sobre la estrategia del voto en el libertarismo y el agorismo

por | 12 / Ene / 2019 | Análisis, Elecciones, Política

Murray Rothbard desarrolló el anarcocapitalismo como marco, Samuel Konkin desarrolló el agorismo como estrategia para llegar a ese marco.

Hace tiempo Rothbard y Konkin tuvieron un debate escrito sobre la estrategia libertaria y la acción política, Rothbard hacía una réplica al libro Manifiesto Neolibertario de Samuel Edward Konkin III quien es famoso por desarrollar su estrategia libertaria conocida como Agorismo.

Tomo un punto interesante donde se hace analogía con la esclavitud, Rothbard lo pone como si estuviésemos eligiendo entre un amo más bondadoso y otro definitivamente peor.

Rothbard:

«Pongámoslo de esta manera: supongamos que somos esclavos en el Viejo Sur, y que por alguna razón, cada plantación tenía un sistema en el que a los esclavos se les permitía elegir cada cuatro años entre dos maestros alternativos. ¿Sería malo y apologista de la esclavitud participar en una elección así? Supongamos que un amo era un monstruo que torturaba sistemáticamente a todos los esclavos, mientras que el otro era amable, no aplicaba casi ninguna regla de trabajo, liberaba a un esclavo al año, o lo que sea. No sería agresión votar por el amo más amable pero sería idiota si no lo hiciéramos. Por supuesto, puede haber circunstancias (por ejemplo, cuando ambos amos son similares) donde sería mejor que los esclavos no votaran para hacer una protesta visible pero esto es una consideración táctica, no moral. El voto no sería malo pero, en tal caso, sería menos efectivo que la protesta.»1

Respuesta de Konkin:

«¿Se imaginan a los esclavos en una plantación sentados alrededor votando por amos y gastando energía en hacer campaña y en los candidatos cuando podrían escaparse por las «vías subterráneas»? Seguramente elegirían la alternativa contraeconómica; seguramente el Dr. Rothbard les recomendaría hacerlo y no dejarse seducir para que permanezcan en la plantación hasta que se elija el «Partido Abolicionista de los Amos de Esclavos».»2

En mi caso estoy a favor de Konkin, las estrategias pragmáticas electoralistas nunca suelen funcionar como deberían, de hecho, los estudios de la escuela de la elección pública en materia de elecciones parecen darle más razón a Konkin que a Rothbard, se suele caer en la falacia de que votar por un candidato ya es seguridad de que se van a cumplir las promesas en campañas pero teniendo en cuenta que nuestras democracias están basadas en mandatos representativos y no mandatos imperativos, a los políticos les intersa mayormente la maximización del presupuesto, por lo que se esforzarán en tratar de ceder y convencer a otros políticos de otros partidos e ideologías (e incluso dentro del mismo) a través del intercambio de favores y la venta de votos, lo que se conoce como logrolling3
para este propósito y solo mucho después aplicar alguna propuesta.

En «Public Choice – A Primer»:

«En términos de lo que realmente hacen los burócratas, Niskanen sugirió que la maximización del presupuesto proporcionó una medida justa. Es una aproximación al objetivo de ganancia en el contexto del mercado. Y proporciona un proxy simple para todas las otras cosas que acompañan a un presupuesto grande y en crecimiento, como la seguridad laboral, las perspectivas de promoción, los aumentos salariales, etc.

En la búsqueda de estos beneficios, los burócratas son igualmente participantes en el proceso político como cualquier otro grupo de interés, y no tienen ningún problema de polizón porque su grupo está tan bien definido que pueden mantener fácilmente los beneficios de su cabildeo.

Ellos, por supuesto, dependen del apoyo de los políticos para sus presupuestos pero, sin embargo, el presupuesto está resuelto, dice Niskanen, pueden maximizar su propio beneficio dentro de él. Si las condiciones del presupuesto son fáciles, simplemente pueden asumir nuevas funciones y exigir más dinero para hacer frente al aumento de la producción. En condiciones difíciles, pueden limitar su producción y garantizar que el dinero se quede con ellos en lugar de gastarse en proyectos.»4

Konkin en el mismo debate:

«Los votos son las «ganancias» de un partido político. Un partido es un órgano del Estado cuyo propósito manifiesto es competir por el control del Estado y cuyo encubierto es cooptar el apoyo: la sanción de la víctima. El número de votos determina el número de funcionarios elegidos con éxito y su participación en el poder y el saqueo y el número de aquellos que aún aceptan la legitimidad y posible utilidad del Estado. Crane y la Campaña Clark solo actuaban de acuerdo con su naturaleza como partido. Como Frank Chodorov podría haber dicho: «La forma de deshacerse de las ventas en los trabajos del partido libertario es deshacerse de los trabajos del partido libertario»».5

Mi intención no es desmeritar el trabajo que puedan hacer algunos activistas en partidos liberales y libertarios ya que considero que una función para la que podrían servir es para formar una masa crítica al seguir difundiendo las ideas desde ese ámbito y hasta ahí nada más pero debido al auge de la derecha política en las democracias actuales muchos de libertarios y liberales se sienten tentados en establecer alianzas pragmáticas o temporales sin conocer estos puntos y dificultades de la acción política (y con una arrogancia de actuar así por asegurar conocer como es que se hace política), de hecho, Rothbard terminó abandonando el Partido Libertario luego de que los intereses se desviaron de lo que él visionó en un principio, a pesar de que luego volvió a caer en la ilusión al apoyar a políticos del partido republicano6 como otra estrategia que como notamos en el largo plazo no ha servido para calar cualquier propuesta libertaria en la casa blanca o impedir el avance de la izquierda política, simplemente, confiarle a los políticos el avance del libertarismo es inviable dado que no es cuestión de los políticos hacer esto, ni siquiera existen los incentivos dentro del sistema donde se mueven, como describe Huemer:

«Los votantes, activistas y líderes políticos de hoy en día están en la posición de médicos medievales. Sostienen teorías simples y precientíficas sobre el funcionamiento de la sociedad y las causas de los problemas sociales, de los cuales derivan una variedad de remedios, casi todos los cuales resultan ineficaces o perjudiciales. La sociedad es un mecanismo complejo cuya reparación, si es posible, requeriría una comprensión precisa y detallada de un tipo que nadie posee hoy en día. Por insatisfactorio que parezca, el curso más inteligente para los agentes políticos es a menudo simplemente dejar de tratar de resolver los problemas de la sociedad.»7

La analogía de Konkin de «escapar por las vías subterráneas» es clara, donde más deberíamos invertir esfuerzo es en abrazar el mercado y ofrecer soluciones a través de esta institución, soluciones como el Bitcoin8, el modelo de negocios de Uber, plataformas como Open Bazaar9 o estrategias similares a las de Cody Wilson10 aunado a una amplia difusión ideológica para alcanzar a las personas podrían acercarnos mucho más rápido a una sociedad libertaria, lamentablemente los esfuerzos se siguen gastando en estrategias que benefician a la casta que conforman los políticos que solo